IV Triatlón MD Cabo de Gata 2015

Puede que haya triatlones mejor organizados que el Triatlón de Cabo de Gata, pero difícilmente habrá alguno más bonito y atractivo. Y este además está realmente bien organizado. Lo digo desde mi desconocimiento de otros triatlones de media distancia y desde mi enamoramiento de este rincón geográfico almeriense. Así que si alguien conoce alguno más sugerente, pues que lo diga y así lo tenemos en cuenta para meterlo en el Top Five de una hipotética lista. 

El Triatlón de Cabo de Gata-Níjar es un triatlón de media distancia bien organizado y que funciona prácticamente a la perfección, donde el triatleta se encuentra bien tratado. Buenos avituallamientos, buena actuación de los voluntarios y buen regalo de recuerdo (mochila Regatta); aunque se echa en falta adicionalmente alguna camiseta Finisher. Los recorridos donde se desarrollan los diferentes segmentos tienen lugar en un marco natural incomparable y de gran belleza. La distancia particular de esta prueba (1,9km de nado, 80km de bicicleta y 19km de carrera a pie; en total 101km) es algo inferior a la de un Half Ironman (1,9+90+21=113km), pero esa pequeña diferencia se ve compensada con mucho por la dureza de los recorridos en bici y a pie, sin tener en cuenta además el viento que habitualmente acompaña por la zona.

A San José llegué para debutar en media distancia sin nervios, sin incertidumbres, sin miedos y sin dudas existenciales. No iba yo armado de altisonantes frases motivadoras, ni con la misión de buscar límites propios o ajenos, ni con el objetivo de superar un gran reto. Tan solo llevada el petate cargado con seis meses de entrenamientos, la confianza de haber preparado adecuadamente aquello a lo que me iba a enfrentar y la certeza de hacerlo en el momento oportuno. Podía haber entrenado más y mejor, pero lo acumulado era suficiente para cumplir el objetivo. Un objetivo atractivo, eso sí.

Cabo de GataLa pequeña localidad de San José-Níjar (Almería), habitualmente despoblada en el mes de octubre, se hallaba solitaria a nuestra llegada el viernes anterior a la prueba. Aún así, ya se veían ese mismo día cosas insólitas: una pareja con pinta de triatletas, aspecto de Pros y acento extranjero terminando su sesión de nado con neopreno a la hora de almorzar; un colega haciendo series por la pista de la playa de Genoveses, a la vez que nosotros mismos hacíamos el reconocimiento del segmento a pie con los últimos rayos de sol. El sábado a primera hora, sobre las 9:00, ya había un grupo de triatletas ensayando las entradas y salidas del agua en la playa de San José donde tendría lugar el segmento nado. A medio día, adelantando la cena de la pasta, coincidimos con el amigo Carlitos en una terraza italiana. Y el sábado ya por la tarde, con la apertura de acreditaciones, entrega de dorsales y la feria del triatleta, aquello se llenó de tropa con viseras de triatlón, zapatillas de triatlón, camisetas de triatlón y piernas de triatlón. Y de bici-cabras. Menudas máquinas impresionantes se veían. Miles de euros en metal y carbono allí concentrados.

Foto by Elena

Foto by Elena

La organización comenzó a montar el campamento de boxes y meta desde el viernes. El sábado por la tarde ya había una carpa a modo de taller para asistencia técnica de bicicletas. El checking de boxes se podía realizar el mismo sábado, y no pocos fueron los que utilizaron esta fórmula. Hubo una interesante charla nutricional y un briefing útil. Cena temprana y a la cama pronto, para estar a las 6:00 a.m. ya en pie y tomar el desayuno con antelación suficiente. La ausencia de traslados no exime del madrugón en estas pruebas. A las 8:00 ya estaba yo pasando el checking de boxes, con tiempo más que de sobra para hacerlo todo con tranquilidad y disfrutar de cada paso: colocar el material, enfundarse en neopreno, saludar a varios amigos (Carlitos, Pepe, …) y marchar de los primeros hacia el agua para calentar adecuadamente.

El segmento nado tiene lugar en la playa de San José, justo enfrente de boxes. Es una pequeña y coqueta ensenada urbana, con finísima arena en la orilla y un agua limpia y transparente como pocas. El suelo marino está a poca profundidad, que va ganándose de forma muy progresiva, de manera que se tarda mucho en dejar de hacer pie. Por fortuna el fuerte viento del día anterior había amainado y el mar estaba en relativa calma. Los rayos de sol despuntaban aún por el horizonte a esa hora y proporcionaban una vistosa iluminación. Aunque permitieron el uso del neopreno, el agua tenía una temperatura extraordinariamente agradable. De hecho, nosotros estuvimos todo el fin de semana bañándonos y nadando sin neopreno. Así que dudo de que haya un sitio mejor para nadar en el mar. La transparencia del agua era tal que la visión bajo el agua era como en las famosas fotos de Kona: podías ver, a gran distancia y con total nitidez, a todo el que estaba allí metido. Competir ahí ha sido una gozada un 18 de octubre.

Foto by Elena

Foto by Elena

A las 8:45 sin falta, quince minutos antes de la salida, nos metieron a los cuatrocientos en la cámara de llamada. Con disciplina militar, fuimos colocados en cuatro filas por grupos de dorsal y por orden de número dentro de cada fila, más otra fila con las chicas, que saldrían 5min más tarde. Con el dorsal espartano (300), me tocó colocarme al principio de mi fila. Y a cuenta de este número desde aquí ya comenzó la guasa de muchos participantes (incluso jueces) cuando veían mi dorsal y me transmitían los típicos comentarios de ánimo jocoso (¡vamos espartano! Ja,ja,ja). La organización tuvo el detalle de dejar aparte a los clasificados Top-10 de la edición anterior, a los que fueron presentando por megafonía uno a uno, hombres y mujeres, con los consiguientes aplausos del público y demás participantes. Luego, por estricto orden nos fueron llamando a la línea de salida y allá que nos apelotonamos con ganas de comenzar.

Foto by Elena

Foto by Elena

Tras el bocinazo de salida, la entrada desde la arena hasta el agua fue espectacular. Con tanta gente y tan poca profundidad del suelo, hubo que caminar bastante antes de comenzar a dar brazadas. Luego, con toda esa aglomeración, el ritmo de nado fue muy lento; primero sin meter la cabeza en el agua, porque no cabía y estábamos más en vertical que en horizontal; y luego dando brazadas como buenamente se podía pero sin posibilidad de adelantar a nadie. Y así hasta la primera boya, donde se formó un auténtico y literal atasco, como los de tráfico: todos parados y en vertical, metidos en un embudo y esperando que se despejara el paso. Por fortuna había buen rollo y enseguida los más chistosos comenzaron a imitar la voz de los jueces haciendo bromas: “por favor, colóquense y pasen por orden de dorsal…” y cosas similares; y todos los demás a carcajadas.

Foto by Elena

Foto by Elena

El segmento de nado constaba de dos vueltas de 950m, con salida y punto de giro en la arena. Me encontré muy bien, muy cómodo, adelantando a gente y saliendo en 18min. Aunque al poco de incorporarme a la segunda vuelta tuve que desviarme un poco y parar para evacuar líquidos, perdiendo por lo menos un minuto, mientras me adelantaba un numeroso grupo. Luego puse la directa, seguí adelantando a ritmo vivo pero sin exprimirme para no poner en riesgo la musculatura de las piernas. Y así, sintiéndome cómodo durante todo el rato y disfrutando mucho del nado, salí del agua en un tiempo de 38:22 oficiales, posición parcial 175. Un crono que me satisface aún más si le descuento la paradinha biológica.

La primera transición fue un desastre en tiempo. Tardé nada menos que 4:32; de forma que sólo otros 11 triatletas emplearon más tiempo que yo. Esa es la noticia mala. La buena es que ahí hay mucho margen de mejora en el futuro. Tras cruzar la línea de montaje con mi bici convencional y sin cuernos volví a perder tiempo. Por algún motivo el portadorsal se había aflojado y al subirme a la bici cayó al suelo. Se había soltado de un extremo. Tratando de meterlo en su sitio, allí parado, se me fue otro minuto y medio; encima para no conseguirlo. Al final lo apañé con un rudimentario nudo, que es lo primero que tenía que haber hecho.

Foto by Laszlo Somogyi

Foto by Laszlo Somogyi

El recorrido del segmento bici, de ida y vuelta y sin drafting, es de los que se disfrutan. Exigente, con 1.050m de desnivel positivo acumulado, pero atractivo. Al principio cercano al mar, con impresionantes vistas y paisajes marinos en no pocos puntos, para después adentrarse hacia el interior por un completo y variado repertorio de carretera con todo tipo de formas y orografía: rectas, curvas, subidas fuertes y suaves, bajadas rápidas, falsos llanos que pican hacia arriba y otros hacia abajo, toboganes con sube y baja constantes, etc. Un perfil quebrado donde no hay lugar para el aburrimiento y un recorrido donde poner en práctica casi todos los elementos de la técnica ciclista. Las largas rectas y los sube y baja constantes daban una bella panorámica de la carrera, pudiendo divisarse desde lejos a los ciclistas en fila a lo largo de la carretera en lo que hubieran sido bonitas instantáneas. Los tres avituallamientos estuvieron adecuadamente nutridos con agua, isotónica, geles y barritas. Y los voluntarios se desenvolvieron de forma eficaz a la hora de entregar los bidones de líquido sin necesidad de que tuviéramos que parar con la bici. Aunque el viento no fue violento, sí que fue considerable. Al igual que el calor y la humedad reinantes, que no notabas hasta que el viento daba a favor y perdías la refrigeración del aire de cara, poniéndote a sudar de forma inmediata y sorprendente.

Foto by Optima Event

Foto by Optima Event

Salí satisfecho de mi segmento de ciclismo. Tras la pelea con el portadorsal, dediqué los primeros kilómetros en ligera subida a regular el ritmo y buscar sensaciones, para después poner velocidad de crucero, adelantando a bastantes ciclistas durante toda la primera mitad. Eso la verdad es que gusta. Adelanté a más cabras de las que me adelantaron a mí, aunque alguna me pasó volando. Los dos altos de montaña (en el Mirador de las Amatistas y en la subida de las Hortichuelas) no eran muy largos aunque sí que contaban con importantes pendientes, y a más de uno se les atragantó. En el km30 ya me encontré de vuelta con el que el que iba cabeza de carrera (era su km50). Y antes de que eso minase mi moral me consolé viendo a todos los que venían por detrás de mi. Al llegar a mitad de recorrido en Agua Amarga, en el punto de giro y retorno, el cuentakilómetros marcaba una media de 28 km/h, que no estaba mal con el viento de levante soplando en contra. Así que tomé el camino de vuelta con la moral reforzada. Aunque ya en este tramo la gente estaba más dispersa, seguí cazando a alguno que otro hasta el final. Me dieron un crono oficial de 2:44:45 (que real fue algo menos) y una clasificación parcial de 155 en lo que fue mi mejor segmento. No en vano esa parte se me pasó volando. La media final fue aún mejor que la de la primera mitad: 29,2km/h.

Perfil Cabo de Gata 2015_carrera

Perfil del segmento de carrera a pie

El perfil del segmento a pie es un matadero tras los 80km de bici. Con 350m de desnivel positivo acumulado, tiene cinco subidas acusadas y el resto es un sube y baja constante en forma de picos de sierra. La mayor parte es por pista de tierra, llena de piedras que sobresalen de punta y hacen difícil la pisada. Se hace realmente largo para aquellos que no regulan bien o a los que les fallan las fuerzas, a pesar de los nueve avituallamientos. Por suerte, para los demás, el recorrido es lo suficientemente entretenido gracias a los numerosos puntos donde el paisaje es magnífico, con preciosas vistas a la Ensenada de los Genoveses o la playa de Mónsul. Aquí es donde la prueba hace más diferencias; donde la resistencia, la fatiga muscular, el déficit de energía y la deshidratación hacen mella y ponen a cada uno en su sitio. Por un lado, los que pueden mantener un ritmo alto de acuerdo a sus posibilidades e incluso mejorarlo al final. Como el primero de carrera, que en mi km3 él ya venía de vuelta. Por otro lado, los que aspiran simplemente a no desfallecer y a no perder lo conseguido hasta el momento. Y luego están los que desfallecen, se ven obligados a caminar en los repechos y les empiezan a caer los minutos.

Foto by Elena

Foto by Elena

Tras una transición T2 también de las más lentas (2:13), salí de boxes sin tener que parar en el Penalti Box, donde alguno sí que purgó con 5 minutos su pecado de tarjeta azul (hacer drafting). En cambio, otros que también pecaron se libraron del castigo; todo sea dicho. Las sensaciones fueron buenas al iniciar la carrera a pie, pero me dediqué a regular desde el primer momento; pues no solo se comenzaba subiendo para llegar en el km2,5 al punto más alto, sino que además la cosa iba a ser larga y dura. Procuré mantener siempre un ritmo constante y sostenido hasta el final: en los kilómetros más asequibles entre 5:15 y 5:30/km, en los más duros la cosa se me fue a 6:15/km. Al final hice un tiempo efectivo de 1:48:35 (a 5:41/km), si bien me marcaron 1:53:10 oficiales, donde están incluidos una parada biológica para evacuar líquidos y otras tres para reponerlos en los avituallamientos. Con una clasificación parcial de 202, me doy por satisfecho porque la cosa estaba difícil y cuesta arriba, valga la redundancia.

Foto by Optima Event

Foto by Optima Event

Con un crono final de 5:23:04, clasificación general de 180 sobre 329 que finalizan (más 20 que se retiraron), y 46 de 98 en mi categoría V1M, no puedo menos que estar contento y satisfecho. Me había propuesto disfrutar de mi debut, disfrutar de este bonito triatlón y no pasar de 5h 30min. Así que objetivo conseguido, en sus partes y en el todo. La satisfacción es la de planear algo adecuado, esforzarte en el día a día para cumplir con el trabajo previsto y no fallar en el día D; apreciando como la criatura va creciendo; disfrutando durante todo el proceso y de cada uno de sus pasos. Y eso no es conseguir un reto, sino alcanzar un objetivo.

Como es habitual, la impagable labor de apoyo logístico, moral y fotográfico de Elena estuvo presente; no sólo en esta prueba, sino a lo largo de toda la temporada. Así que esta medalla de Finisher va dedicada a ella, por tantas cosas. Entre otras, por esta galería de fotos del Triatlón de Cabo de Gata con que nos ha obsequiado.

Toda la info en la web del Triatlón de Cabo de Gata-Níjar. Y para seguir nuestras aventuras y quehaceres deportivos, la fanpage de Training, Health & Fun Club.

El año que viene volveremos sin duda, si nada nos lo impide. Este triatlón es de esas pruebas que realmente merecen la pena.

Triatlon Cabo de Gata_5

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